lunes, 26 de diciembre de 2011

Ensayo de un ensayo III: la visión actual de la ciencia

imaginario-nopensar.blogspot.com

Lo primero que se debe cambiar es la visión que tiene el ciudadano medio de la ciencia, no debe sólo mostrarse interés si afecta directamente a uno: la medicina, el medio ambiente y otras materias que están muy conectados con el día a día de las personas. No es lo mismo la visión que se tiene de un químico, matemático (más alejada de los ciudadanos) que de un médico o astronauta. Estos últimos están mejor visto, aunque ambos contribuyen al bien común, ambos hacen su trabajo, y hacen avanzar la sociedad.


Uno de los problemas de esa desconexión del mundo científico con la gente pueda ser que en los congresos, conferencias y revistas especializadas la forma de comunicar no sea apta para todos los públicos, o simplemente, como bien nos ejemplifica Carlos con la visita de Einstein a España, es falta de voluntad y de entusiasmo por los temas que se tratan1. ¿Por qué lo que decía Einstein en sus conferencias era tratado en primera plana cosas que en la actualidad serían inimaginables?

Creo que la culpa es tanto del científico que no ha sabido divulgar sus conocimientos de manera eficiente, como de los medios de comunicación de masas a la hora de marginar noticias que están cambiando el mundo día a día.  La ciencia debe avanzar igual que lo hacen los de su alrededor, entrar con fuerza en internet es fundamental para llegar a todos los posibles receptores y captar “nuevos clientes” de la ciencia.

 1 Elías, Carlos. La Razón Estrangulada. Barcelona. Editorial Debate, 2008.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Ensayo de un ensayo II: ni el nombre gusta

EL primer problema del periodismo científico es como bien dice Manuel Calvo, en su Manual de Periodismo Científico (1997), su propio nombre, ya que no gusta a todos por ser una denominación anfibológica. Los que se encuentran por primera vez con la expresión, pueden interpretarla como el nombre de una disciplina que estudiará el periodismo como ciencia o como conjunto de tecnologías que tiene como objetivo final la información. Pero no se trata de esto, sino de divulgar ciencia y tecnología a través de los medios de comunicación de masas (M. Calvo, 97). No es de extrañar entonces, que empecemos ya por mal camino, si la definición de lo que queremos hacer ya conlleva a error.

Vemos que la sociedad cada vez está más desvirtuada, es mas egocéntrica y egoísta, tiene prisa por todo y busca lo más sencillo y rentable. Es por ello que hay una doble necesidad que precisa nuestro tiempo, la de acercar la ciencia a la sociedad y hacerlo utilizando los dos únicos sistemas que el público tiene a su alcance: la enseñanza y la información. Durante el libro, no se busca más que esto, y para ello estudia con precisión los factores que están debilitándola. Debemos estudiar al enemigo para poder vencerle.


martes, 29 de noviembre de 2011

Ensayo de un ensayo I: el declive de la ciencia

Mis dos libros del 2011: Manual de Periodismo Científico de Manuel Calvo y  La Razón Extrangulada de Carlos Elías


Para comenzar este ensayo sobre el libro de Carlos Elías, La Razón Estrangulada debo reseñar el por qué el autor gasta 450 hojas de tinta, nada más y nada menos, que en intentar estudiar uno de los problemas más graves que tiene la sociedad moderna, y que es causante directo e indirecto de la mayoría de los problemas que ocurren en el mundo: intenta descubrir, cual detective, todos los posibles actores que están estrangulándola e impidiendo que se nutra de la verdadera sangre de la ciencia, la que aporta oxígeno para sobrevivir: aquella que brota de los jóvenes brillantes con ilusión por entender el mundo (C. Elías, 2008).

Esta frase que podemos leer en su libro, expresa la frustración de muchos sobre un problema tan grave como es la decadencia de la ciencia, en todos los sectores y medios. Esto de manera directa afecta notablemente a la calidad de vida de los países, a la mejora social y ambiental, y por supuesto, al nivel intelectual.

Durante este ensayo intentaré, al igual que lo ha hecho Carlos, trabajar algunos de los puntos clave de esta debacle, apoyándome también en otras fuentes y terminando con un halo de esperanza, una noticia del País que ha salido estos días que demuestra que sigue habiendo científicos preocupados por divulgar y comunicar ciencia. Esto es un ensayo de un ensayo. Espero que guste.

martes, 25 de octubre de 2011

Ensayo sobre la EA V: Comunicar la educación ambiental

¿Qué es comunicación ambiental?



La educación y comunicación ambiental es un proceso informativo y formativo, planificado y participativo, de comunicación horizontal y estratégico para lograr cambios de hábitos y comportamientos en diferentes grupos sociales en lo referente a la valoración del medio ambiente, incluyendo la ciencia por supuesto.

Por tanto, la comunicación ambiental es el uso planificado y estratégico de procesos de información para apoyar a la creación de políticas efectivas, participación ciudadana e implementación exitosa de proyectos, dirigiéndose hacia la consecución de los valores y la sostenibilidad. La comunicación ambiental es una herramienta de gestión, es el vínculo entre los procesos científicos y los procesos socioculturales y sociopolíticos.  Según el informe anual del 2000 de la GTZ el uso de métodos participativos, entrenamiento y capacitación en la estrategia de comunicación aumentan efectividad, empoderamiento y sostenibilidad.

En los últimos años se han cometido muchos errores pedagógicos, educativos, psicológicos y antropológicos que han influido en el entendimiento científico de las cosas, en su importancia como elemento clarificador de la realidad, como solucionador de los problemas sociales, ambientales, políticos y económicos, que nos han llevado a nuevos enfoques sobre la problemática ambiental.

Es decir, la comunicación ambiental, debe luchar contra viento y marea para lograr sus objetivos, integrase en las mentes, en lo más profundo de la sociedad. 

jueves, 6 de octubre de 2011

Ensayo sobre la EA IV: La educación ambiental como divulgación positiva

Una de las consecuencias de que exista una crisis científica, una desmotivación y falta de interés como la que estamos viviendo, son los mensajes negativos que los medios de comunicación hacen sobre los temas científicos, sólo para vender. Este chip hay que cambiarlo, a través de una divulgación positiva, inclusive cuando existan problemas.

El Decenio de Naciones Unidad de la Educación para el Desarrollo Sostenible tiene por objetivo lograr la participación de los individuos en el movimiento global en pro del desarrollo sostenible. Para que esto se pueda llevar a cabo, los mensajes en los medios deben ser positivos. Estos consiguen que la gente se sienta más identificada, motivada y esperanzada. Por ejemplo, voy a escoger dos trozos de noticias reales sobre cambio climático, una con un carisma positivo y otro negativo. Después analizaré que conclusiones se pueden sacar de leer uno u otro artículo.


Negativo


En el portal de Yahoo  Noticias sale este titular sobre los problemas que acarrea la crisis ambiental,  dice: El cambio climático amenaza la salud mental de las personas. No hay que leerse toda la noticia, para que nos entre el pánico y la desolación:

Las inundaciones, sequías y fuertes tormentas provocadas por el cambio climático amenazan con devastar no sólo los hábitats humanos, sino también su salud mental, indicaron investigadores australianos. "El daño causado por el cambio climático no es sólo físico", dijeron estos expertos en un informe publicado esta semana por el Instituto de Investigación del Cerebro y la Mente de la Universidad de Sídney (…)

Positiva


El portal de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA) trataba una noticia sobre Empleo Verde en relación con la crisis ambiental y económica de la siguiente manera:

Sectores como los de las energías renovables o la ganadería y agricultura ecológica están en auge y se prevé que tengan una importancia vital en el futuro.

El pasado domingo, 1 de mayo, se celebró el Día Internacional de los Trabajadores, tal y como viene haciéndose desde hace más de un siglo. Esta vez, se enmarca dentro de un contexto de crisis económica y ambiental en toda Europa, con un número muy alto de parados y una gran incertidumbre sobre el modelo económico por el que apostar.

Dentro de la amplia diversidad de ámbitos profesionales, en los últimos años suenan cada vez con más fuerza los términos “empleo verde” o “economía verde”.


Como es lógico pensar, al leer la primera noticia, nuestra primera idea que se pasará por la cabeza será la de miedo y angustia. Pero si leemos muchas de las noticias sobre cambio climáticos que salen en los medios, veremos que son del estilo, intentando impactar al lector con un titular demoledor. Si una persona ve una noticia negativa, le sorprende, pero si ve muchas, termina por dejarlas de lado, ya que su cerebro piensa que ya no hay marcha atrás, no hay solución y por tanto, para qué esforzarse en seguir informado sobre el tema. Mejor pasar.

En cambio, con noticias positivas, se consigue el efecto contrario, el positivismo ayuda a conectar con los lectores, hace que sintamos que hay solución a los problemas, que si actuamos podemos aportar algo y que ese algo servirá. La noticia positiva que he elegido es sobre el auge del empleo verde. En tiempos de crisis económica, ver una noticia así es alentadora, no sólo porque aumenten los puestos de trabajo, es que además se consigue un desarrollo más sostenible y limpio.

No digo que no se deban dar noticias sobre los problemas que está acarreando el aumento de la contaminación, el calentamiento global, las sequias, las inundaciones, etc. Pero si se debería, para que la divulgación sea efectiva, intercalar noticias positivas con negativas, y si es posible, dentro de los artículos negativos, dar soluciones a los problemas planteados, explicar las buenas prácticas que se hacen en lugares remotos, planes de acción locales, etc.

lunes, 3 de octubre de 2011

Nuevos espacios divulgativos

En la actualidad, la comunicación científica está desprestigiada y marginada, porque no interesa. Pero este no es el fin. La divulgación debe abrirse camino hacia nuevos campos, nuevos espacios dónde presentarse. Internet, y en concreto las redes sociales y profesionales, el mundo 2.0 en general, es una oportunidad única que debemos aprovechar todos los interesados en la divulgación científica, porque nos aporta plataformas dónde hacernos oír, canales a los que dirigirnos, multitud de formatos en los que trabajar y lo más importante, una conexión con el publico más directa, cercana y amable.



En las redes sociales vemos revistas especializadas como Quercus, Nature, Muy interesante, National Geographic hacen un uso diario de ellas mediante tweets en Twitter o post publicados en sus muros de Facebook. Gracias a estos medios tienen millones de seguidores en todo el mundo que siguen sus artículos cada día, muchos ni se meterán a leerlo, pero muchos otros sí, y ahí es donde radica el éxito de estas plataformas. Además se simpatizan con otros medios de divulgación científica a los que siguen y dan cabida en sus espacios.



Se consigue que portales y revistas de menor calado tengan la oportunidad de codearse al mismo nivel que por ejemplo @naturenews, el perfil en Twitter de la revista Nature, revista científica más importante, que tiene 267.000 amigos, con National Geographic @natgeo o Muy Interesante @muyinteresante que tiene casi un millón de seguidores cada uno. Estas son las especializadas en ciencias, pero si vemos las secciones de ciencias de periódicos generalistas como Público @publico_ciencia le siguen casi 11.600 amigos. Esto es algo asombroso, nunca una revista científica o una sección de periódico habían sido seguidas por tantísima gente. Pero también personas concretas, científicos, periodistas ambientales, divulgadores son seguidos por miles de personas en todo el mundo, por poner dos ejemplos muy distintos. Eduardo Punset @epunset tiene casi 100.000 seguidores, claro está que es una persona que también sale mucho en televisión, pero Clemente Álvarez, periodista ambiental, que no sale en televisión y que es conocido en la actualidad por su blog Ecolab en El País tiene casi 3.200 amigos. 


Todo esto significa que un solo comentario, una nueva entrada subida, un nuevo post hacen que miles de personas lo puedan leer al momento, que esas lo compartan con sus amigos, y así sucesivamente, consiguiendo un índice de impacto brutal. Sabiendo de este potencial, todas las revistas de papel y periódicos deberían seguir el ejemplo para que la gente pudiese acceder a todas ellas.




Otra de las herramientas que ofrecen las redes sociales, es la de usarlas como locutores instantáneos de información, es decir, si un periodista está dentro de una conferencia sobre nanotecnología, puede ir subiendo mensajes a su perfil o al perfil de la revista en la que trabaje para que la gente sepa de que están hablando en ella, formándose grupos de debate y sanas conversaciones sobre ciencias en la red. Yo esto lo he vivido en ponencias de medio ambiente en el último Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA) y es algo especial. Durante la ponencia “Medio Ambiente y Redes Sociales” vi como hasta ponentes que en ese momento no estaban hablando iban comentando en twitter lo que sus compañeros de profesión iban exponiendo, con el hastag #natured. Además, en muchas de estas conferencias, para poder seguir el debate 2.0, ponen paneles o pantallas con los mensajes que se van subiendo a la red, dando cabida a que una persona de Australia pueda enterarse de la ponencia y preguntar a su ponente favorito alguna duda surgida durante las conferencias. Se consigue que gente no sólo dentro de la sala esté informada, desde fuera también, y que además, se sientan parte de ella, lo que produce una gran motivación e implicación.


En redes profesionales, ocurre algo parecido, pero el público no es tan generalista, aquí los grupos de trabajo, como los de LinkedIn ofrecen grandes debates entre distintos profesionales de un sector. Por supuesto, también tienen cabida científicos de todo el mundo. Estoy ahora en más de 15 grupos, muchos de ellos de medio ambiente, divulgación y ciencia. Tengo la oportunidad de charlar en un debate abierto sobre los avances en energías renovables con el director de una compañía energética, con un catedrático y el técnico instalador, todos a la vez, creándose verdaderos focos de información de calidad, diversidad y buen hacer. Aquí aprendemos todos, comunicamos todos y divulgamos todos.



De unos años para acá han proliferado los blogs de ciencias, los portales y webs de temas científicos. Esto también es una buena salida divulgativa. Es cierto que hay mucha información con poca calidad, falta de fuentes, etc. Pero debemos entre toda esa maraña saber cribar.

Hablando de Ciencia


jueves, 29 de septiembre de 2011

Ensayo sobre la EA IV: Comunicar, divulgar, educar.

Las ciencias que interesan son las que están más relacionadas con el día a día de las personas, las que son más cercanas y las que como siempre, afectan más a uno, por ejemplo la medicina: todo el mundo quiere saber cómo se llama tal enfermedad, sus síntomas, sus curas. También pasa con temas científicos como el cambio climático, las energías renovables, etc. que a medida que la gente se va dando cuenta que no es un tema banal, les empieza a suscitar interés y a intentar enterarse de cómo poder ayudar de forma particular reciclando, instalando un panel solar, una compostadora. O de forma colectiva, al unirse a grupo ecologistas, invertir en renovables, repoblando un bosque, etc.

Los congresos, conferencias y revistas de temática científica suelen verse desde fuera como un mundillo friki, exclusivo de unos pocos, sólo para científicos, lo que le hace muy cerrado y poco atractivo para el resto. Experiencias como la Semana de la Sostenibilidad (www.semanadelasostenibilidad.es) acercan a la gente de todo tipo (clase, sexo, edad, etc.) a juntarse en torno a un tema científico como es el desarrollo sostenible, el medio ambiente, y el cambio climático de una manera amena, divertida y seria (en el sentido en el que se tratan los temas) conjugando talleres, conferencias, juegos, espectáculos, etc.

A través de mi experiencia he visto como se puede divulgar de múltiples maneras la ciencia a través de la EA, haciéndola interesante incluso para la gente menos motivada con el ellas. Además no hay que olvidar, que la EA no sólo es para niños y niñas, todas las edades están incluidas.

En realidad, lo que se intenta es enseñar el funcionamiento de lo que nos rodea, para que la gente, al comprenderlo, le dé el valor que se merece. Un ejemplo que puede aclarar esto es nuestra relación con los Parques Nacionales. La gente, es conocedora de que dentro de ellos hay múltiples seres vivos que merecen su protección, son espacios muy bellos y de gran valor ecológico y que por tanto no se debería construir allí o contaminar su río, bajo ningún concepto. Ahora bien, si el río no pasa por un parque natural ¿podemos limpiar nuestra moto en él? La respuesta es no. Si una persona sabe que un río es un ecosistema vivo, que contaminarlo no sólo afecta a ese tramo, que de él viven aves, peces, anfibios, mamíferos y también seres humanos, tal vez, sólo tal vez, cambiaría de parecer.

Pueden parecer pretenciosas mis palabras, pero un buen uso de la EA en la sociedad puede conseguir: divulgar conocimientos y valores científicos (y no solo estos) comunicarlos a través de múltiples formas y en consecuencia de todo ello conseguir educar, es decir concienciar, hacer que se asimilen conceptos y ayudar a crear cabezas pensantes con criterio sobre sus actos.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Ensayo sobre la EA III: ¿por qué la educación ambiental?


Vivimos en ciudades: cogemos coches, andamos por aceras, dormimos entre placas de hormigón. Todo esto nos aleja de lo natural, de dónde venimos. Según Álvarez, Con esta visión cada día nos alejamos más, física y mentalmente de nuestra conexión  natural con todos los elementos que  conforman a la madre naturaleza. Pretendemos vivir en una burbuja,  pretendiendo no depender del medio  ambiente que nos rodea. No tomamos en  cuenta que para coexistir existen múltiples relaciones y procesos entre la naturaleza y  nosotros, que permiten la vida en este  planeta.  El contacto con la naturaleza es básico para acercar la ciencia a las personas. Aquí es dónde irrumpe con fuerza la EA, ésta debe ser: cercana con su público, amable con lo que le rodea, alcahueta entre naturaleza y sociedad, transversal a todo conocimiento de la vida y educadora en valores.

La EA ha nacido por necesidad ante la fuerza bruta de los humanos contra su propio sustento, y como ha nacido, debe crecer, en las mentes de la gente, para luego vivir en ellas. Deberá ser por tanto una disciplina de la educación formal y no formal, que actúe en el pueblo y haga que cambie su forma de ser, de ver las cosas y de sentir. Es más que aprender matemáticas o lengua, es una disciplina de la vida, es sentir, reconocer y criticar tu entorno, saber actuar en consecuencia y demostrar que eres una persona de la tierra, y que por tanto te mereces vivir en ella.

La EA, es conocer la ciencia, conocer su esencia, estudiarla no solo para un examen, sino porque ayudará al progreso de la vida, nuestra vida. Ayuda a que los más reticentes a la ciencia se sientan más comprometidos que nunca, sabedores de la implicación que tiene esta en el trascurso de los acontecimientos. Es el empujón que necesita la ciencia en estos tiempos de crisis, crisis ambiental, científica y de valores.

Las ciudades nos han engañado, los muros de hormigón ya no nos dejan ver más allá, pero si nos subimos a un alto y alzamos la vista, veremos lo innegable, somos parte de ella, de la naturaleza. No debemos olvidarnos de eso y actuar en consecuencia hacia el futuro.

Por tanto, una vez asumo nuestro rol, el de verdad, no el que nos imponen los medios, las masas o los políticos, debemos creer en la EA, como algo que enseñar, pero a la vez aprender, y que, con suerte, dentro de no muchos años, sea tan cotidiano y asumido que el educador ambiental desaparezca, y sean los padres, los maestros, los políticos, los empresarios, etc. los que tomen ese papel. Porque la EA es parte de la educación normal, es saber que es el bien y el mal y actuar en consecuencia, no dista de otras disciplinas educativas que también, y es lógico, trabajan en valores. Compromiso, austeridad, crítica, conocimiento, solidaridad, definen no sólo a la EA, sino a toda la educación en general.

 La EA se aprende en la calle, en las casas, en el colegio, en el parque. No es una disciplina ligada sólo a los árboles y a los "bichitos", también entra en juego todos la sociedad y su desarrollo. Es por tanto vital, educar desde cualquier sitio, dar a conocer todo lo que sabes y enseñarlo. Divulgar. No hay mejor forma que predicar con el ejemplo. 

domingo, 18 de septiembre de 2011

Moving Planet Madrid


¡El sábado 24 de septiembre en Madrid a las 11:00h, salgamos a las calles para pedirle fin de los combustibles fósiles: por una legislación climática!

El cambio climático es la mayor amenaza medio ambiental a la que nos enfrentamos en nuestros días. Esta amenaza se hace más evidente en España, en donde las predicciones sobre las consecuencias futuras del mismo, no son muy alentadoras. Es por esto que NOSOTRXS debemos salir a las calles y pedirle a los políticos que tomen medidas contundentes para frenar el cambio climático.


Este evento es parte del día de acción climática global Moving Planet, y es sólo uno de los miles de eventos que tendrán lugar alrededor del mundo.


El 24 de septiembre es nuestra oportunidad, ha llegado el momento de exigir a los políticos soluciones para la crisis climática. Sólo si somos miles de personas, conseguiremos que nuestras voces se oigan.

Ayúdanos a pedir el fin de los combustibles fósiles: por una legislación climática

¡Únete a esta gran acción! 

Inscríbete en http://www.moving-planet.org/madrid o marca la casilla “Asistiré” en el evento creado en Facebook
Una gran plantación en Johanesburgo, un festival en Nueva Zelanda o una marcha en bicicleta y conciertos en Singapur son sólo algunas de las acciones para el 24. Cientos de miles de personas de todos los puntos del mundo unidas por un mismo objetivo: frenar el cambio climático. Únete a nosotros y participa tú también en este movimiento mundial


¿DÓNDE? Plaza San Juan de la Cruz, Nuevos Ministerios-Parque de Tierno Galván


¿CUÁNDO? 11:00h (Nuevos Ministerios) 12:30h (Parque Tierno Galván)


¿QUÉ? Una bicicletada por el clima en la que formaremos con bicicletas una gran flecha que indica que nos movemos hacia un futuro de energías limpias. Posteriormente habrá una “feria climática” en el Parque Tierno Galván con conciertos, talleres, stands informativos, teatros y juegos de educación ambiental.


ASEGURATE DE TRAER: Una bicicleta, una camiseta blanca y toda la gente que conozcas. Sino puedes venir a la bicicletada, te esperamos en el Parque Tierno Galván.



Más información sobre el próximo evento Moving Planet Madrid 24 de Septiembre del 2011 aquí: http://www.moving-planet.org/events/es/madrid/844.
Vídeos sobre acciones globales organizadas por 350.ORG:
Enlaces de interés:



¡Espero que puedas venir el sábado! Juntos ayudaremos a conseguir una legislación climática que nos lleve a un futuro alejado de los combustibles fósiles, un futuro seguro para todos.


¡¡Nos vemos allí!!

jueves, 15 de septiembre de 2011

Ensayo sobre la EA II: La educación ambiental y de la vida.


Para entender mejor mi ensayo, creo recomendable explicar algunos conceptos clave de forma breve sobre la EA. Empezando claro está por su definición, la que más me gusta es la que se dio en 1977, en la Conferencia Intergubernamental de Tiblisi en Georgia, que dice así: la EA es un proceso permanente en el que los individuos y la comunidad se conciencian de su medio ambiente y adquieren el conocimiento, los valores, destrezas, experiencias y también la determinación que les permitirá actuar, individual y colectivamente, en la resolución de los problemas presentes y futuros. Me gusta esta definición porque es extrapolable a toda la ciencia, es decir, si sustituimos medio ambiente de la definición por ciencia, adquiere el mismo significado. A través de la EA se puede expresar la ciencia.

La función más genuina de la escuela es la educación para la vida. Ya lo expresó Séneca diciendo: non scholae se vitae dscimus (aprendemos para la vida, no para la escuela). Así comenzó y tuvo como objetivo principal formar a ciudadanos útiles, con capacidad para desenvolverse en la sociedad con el tiempo. Según esta se fue haciendo más compleja, la escuela fue introduciendo nuevas materias, con las que no se vería de forma tan inmediata este sentido práctico y formativo. Aquí es donde entra esa educación para la vida, que nos une con la realidad.

Es la EA la que mejor sabe conjugar todo esto, desde su prisma, sabe conectarnos con la realidad, con sus valores y conflictos, convirtiendo su estudio una práctica altamente formativa.

La educación, al igual que en la ciencia no está todo escrito. Se necesitan aún respuestas que dar a problemas nuevos. Y los libros no deben pretender, ni pueden ser colecciones de recetas mágicas. Tanto en la EA como en la ciencia, en su programación debe encontrarse la creatividad, en su organización del trabajo como en la construcción de soluciones. 

Como resumen de estas ideas, podemos decir que la EA debe ser transformadora y que en su definición no debe faltar el componente para: para mejorar el medio, para garantizar el futuro y para transformar la realidad. Triste seria una EA en la que se pretendiera que las cosas se arreglaran por si solas y no se llegara a la causa última de los conflictos. Igual pasa en los procesos científicos, por supuesto.


Algunos de las ideas para estos textos han sido influenciadas por el Presidente de la Asociación Española de Educación Ambiental, Federico Velázquez de Castro. 

martes, 13 de septiembre de 2011

Ensayo sobre la EA I: introducción


Vivimos una crisis ambiental sin precedentes, estamos esquilmando los recursos, aumentando con los gases de origen antrópico el efecto invernadero, deforestando bosques enteros, matando especies amenazadas para colgarlas como trofeos, contaminando ríos, mares y océanos, asfaltando suelos fértiles para que coches que contaminan puedan ir por ellos, cambiando ecosistemas enteros, rompiendo barreras coralinas y un gran etcétera. Todo esto lo estamos haciendo nosotros, los seres humanos, los seres más inteligentes que existen en la Tierra, según nosotros. Egocentrismo, antropocentrismo, son en la actualidad las dos palabras que mejor definen a nuestra especie. Y seguramente, las que nos hagan desaparecer como tales.

Aunque mis palabras suenan desalentadoras y funestas, me considero una persona optimista, y que siempre busca soluciones a los problemas que me rodean. Y con un problema como éste, no iba a ser yo el que le diese la espalda.

Esta crisis ambiental seguro que tiene relación con que el mundo científico no está en un buen momento. De hecho, a mi parecer, uno de los hechos que demuestra la crisis de la ciencia en la sociedad contemporánea, de manera más clara y visible, es sin duda el calentamiento global.

El cambio climático es como bien dicen los científicos una realidad inequívoca que hemos provocado nosotros mismos con el crecimiento tecnológico en los últimos siglos. Por tanto, ¿no deberíamos pensar qué hemos hecho mal y cómo deberíamos arreglarlo?

Llevo mucho tiempo preguntándome las posibles soluciones a este gran problema, y creo que la enseñanza en valores que promueve la Educación Ambiental (EA) puede ser una herramienta fabulosa para divulgar no sólo la ciencia, sino también valores sociales y culturales, que ayuden a vislumbrar un camino más sostenible y amable con lo que nos rodea.


Durante las próximas semanas iré subiendo artículos que dan continuidad a este ensayo.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La Telebasura y su gran índice de impacto



¿Podemos comparar el índice de impacto con el índice de audiencia? Creo que la respuesta es más que evidente. En el mundo de la comunicación, el mejor programa o el mejor periódico es aquel que consigue mayor audiencia, sin tener en cuenta la calidad de sus contenidos. Igual pasa con el índice de impacto, cuanto mayor sea el número de citas de un artículo científico, más importancia se le dará, por lo que repercutirá en el autor en mayores becas, fondos, plazas de investigación, etc.

¿Esto es justo? Pues creo que no, y haciendo la comparativa televisiva entenderán mejor mis argumentos. El índice de audiencia, al igual que el impacto, no cuantifica si al espectador o al lector le parece interesante o decepcionante el contenido, o si cree que es de mayor o menor calidad. Aquí se juzga si el programa sigue en antena por el número de personas que lo ve, no por su calidad. Puede ser telebasura, y de hecho suele ser la tónica general, que será el programa más visto y el que la cadena aporte más recursos para emitirlo. Con el índice de impacto pasa lo mismo, si un artículo es bueno, pensaremos que tiene una mayor difusión a través de ser citado, pero muchas veces, esto no es así. Un artículo puede ser muy interesante, pero si el autor no tiene el prestigio suficiente como para salir en Nature o Science, será complicado que sea citado muchas veces, ya que es allí donde los medios suelen ir a buscar información científica. Es cierto que hay excepciones, que como este índice no discrimina los sitios citados, pudiendo ser en revistas de muy poca importancia que contará igual, lo que consigue, según Carlos Elias1, que se citen como loros un grupúsculo de científicos para aumentar el prestigio de ese grupo y esas publicaciones, sin tener en cuenta, claro está la calidad.

Como conclusión, observar que al no haber un índice que calcule mejor la calidad de los artículos científicos, deberemos quedarnos con este, con posibles sentimientos de resignación, mientras se buscan nuevas herramientas más acordes con la realidad, porque de momento, no estamos definiendo la calidad del producto, sino su popularidad.

1Profesor titular de periodismo en la Carlos III de Madrid y licenciado en químicas

martes, 23 de agosto de 2011

La revista científica, ese gran desconocido.



Las revistas científicas tienen vida. Me explico, son como los seres vivos y tienen su propio ciclo de vida

NACEN: se abre un hueco en el “mercado científico” por el que sale una revista. Esta empezará siendo como un bebé: con mucho que aprender por delante. Los fallos al principio serán más comunes (algún artículo mal revisado, por ejemplo) pero poco a poco crecerá.

CRECEN: crecer, es saber afrontar lo que te rodea de la mejor manera posible, es sobrevivir, y los humanos y las revistas lo hacen de la misma manera, especializándose en lo que mejor saben hacer. Las revistas científicas a medida que van madurando y consolidando lectores, van centrándose más en un campo de la ciencia. Por un lado tiene lo positivo de que mejora la calidad pero por otro se cierra mucho sus posibles lectores, arriesgándose a la muerte. También es cierto que revistas muy consolidadas como Science o Nature no se centran en un sólo campo científico.

MUEREN: algunas revistas cierran al cabo del año por diversos motivos, en la mayoría económicos, pero ya hemos dicho que tienen vida, y por tanto el conjunto de ellas forman una población que se mantiene estable en el tiempo. Las revistas científicas han aparecido y desaparecido desde el siglo XVII, pero, una información importante es que su aparición tiene una tasa casi constante que ronda el 3,5 anual desde el siglo XIX, un ritmo que aparentemente depende del incremento constante del número de investigadores y por lo tanto el número de artículos y por consiguiente de la demanda por nuevas revistas. 

En nacimiento, historia y supervivencia de las revistas dependerá de la selección natural, de cómo se adapten a los tiempos que corren, a las nuevas tecnologías, sobre todo internet, que no debe verse como barreras para el conocimiento científico, sino como una rampa de acceso a un mundo lleno de posibilidades. Pero este es otro tema, muy interesante, para hablar otro día.

martes, 16 de agosto de 2011

De la Economía tradicional a la ecológica

ECONOMÍA CONVENCIONAL


ECONOMÍA CONVENCIONAL CON EXTERNALIDADES


ECONOMÍA ECOLÓGICA


Fuente: wikipedia, de sus mejores artículos

martes, 9 de agosto de 2011

EL Parque Regional del Sureste, una lucha por sobrevivir


Laguna del Campillo (Término de Rivas Vaciamadrid) y cantiles yesíferos al fondo.

EL Parque Regional del Sureste se encuentra a menos de 20 km de la Puerta del Sol madrileña. Estamos en los cursos bajos de los ríos Manzanares y Jarama, creando extensas planicies interrumpida por una interminable línea de cortados rocosos que guardan las espaldas al río. El Parque se extiende por un área de grandes contrastes, no estamos ante un paisaje espectacular y grandioso como el de la Sierra de Madrid, pero si podemos ver la coexistencia de zonas de alto valor ecológico, paleontológico y geológico en un mismo lugar.

Estos cantiles de yeso nos atraen como lo hicieron hace miles de años a nuestros antepasados primitivos y sucesivamente a los romanos, visigodos y estrategas de la Guerra Civil Española.
Su cercanía a la capital hacen que el paisaje esté salpicado por urbanizaciones, polígonos industriales, pueblos y ciudades periféricas, además de gran cantidad de explotaciones de gravera que, tras el cierre de muchas, han ido salpicando de lagunas artificiales todo el territorio, sirviendo de cobijo para gran cantidad de avifauna tanto autóctona como migratoria.

No hay que alejarse mucho en el tiempo para poder apreciar el valor natural del parque en todo su esplendor, en los años setenta, cuando la presión urbanística periférica era casi inexistente, se podían apreciar manantiales saliendo de las rocas, o andar durante horas sin cruzarse con más alma que la de un petirrojo, lagartos o milanos.

Con la llegada del bum del ladrillo, el sureste de Madrid empezó a sentir una presión que nunca había sufrido: un gran número de explotaciones de graveras empezaron a salir como la espuma para poder levantar todos los edificios que crecían en la periferia madrileña. Rivas Vaciamadrid, Arganda y Coslada, municipios más cercanos al Parque, triplicaban en pocos años su población.

Todo esto generó una fuerte presión que aún hoy sigue visible, que hizo que en 1994 se declarara Parque Regional del Sureste, zonificándolo según su protección y usos principales.


Zonificaciones del Parque

Pero, curiosamente, a pesar de la fuerte presión que sufre el valle, cada vez son más las especies interesantes que deciden quedarse. Por ejemplo, la Focha Moruna, ave acuática de la que apenas queda en España doscientos cincuenta ejemplares. Y otras que se han consolidado como figuras emblemáticas del parque: Cigüeña Blanca, Cernícalo Primilla, Avutarda, Águila Culebrera o Abejaruco.

En el Parque están catalogadas hasta la fecha 21 especies de mamíferos, 179 especies de aves, la mayoría ligadas a las lagunas y ríos, 16 de anfibios y reptiles, 11 de peces y más de 200 de plantas de las cuales 23 son endemismos únicos de la zona. Hay hasta 73 vertebrados que se encuentran en la lista roja de especies amenazadas.


Cernícalo Primilla volando por los campos de cultivo

En definitiva, parece que la naturaleza maltratada luchara a contracorriente y deseara permanecer con esplendor para goce de sus visitantes.

Naumanni, El Soto y el Parque

Fue en la década de los setenta, cuando Félix Rodríguez de la fuente se colaba en nuestros hogares para desvelarnos los secretos de una naturaleza cercana y desconocida. El fuerte carisma de Félix caló en un grupo de jóvenes apasionados por la naturaleza y preocupados por su conservación que crearon la Asociación Naturalista Naumanni y la de El Soto. Estos  han sido y sigue siendo el mejor amigo del Parque, trabajando a pie de campo junto a la flora y fauna del mismo con programas de conservación, estudios de nidificación y anillado de poblaciones, divulgación y enseñanza de los valores ambientales del mismo.


Jornada de anillado de aves de la Asociación Naumanni

En un territorio tan afectado por las actuaciones antrópicas se ve que precisa urgentemente no sólo de mayores protecciones, sino también de un mayor conocimiento por parte de sus vecinos y vecinas que den como resultado mayor respeto, aprecio y conservación de sus valores ambientales.

La Laguna “negra” de Arganda

No es de extrañar, que en un territorio en el que se entremezclan usos agrícolas, forestales, residenciales, mineros, industriales, de reserva ecológica y de ocio aparezcan en los titulares de algunos periódicos locales y nacionales noticias como que la laguna más contaminada de España está dentro de los límites del mismo, en concreto en Arganda. Con una extensión similar al Estadio Santiago Bernabeu, este charco de contaminación está colmatado de chapapote desde hace años atrapando a todo animal que lo toca. Hace un año, la Comunidad de Madrid lo compró para descontaminarlo pero por el momento las condiciones son las mismas. Grupos ecologistas y asociaciones locales ya lo han denunciado en múltiples ocasiones.



Vista panorámica de la Laguna de Arganda

En definitiva, el Parque Regional del Sureste es un territorio en lucha constante por sobrevivir, dónde la naturaleza se ha ido adaptando de la mejor manera posible a los nuevos usos antrópicos del territorio: antiguas graveras convertidas en lagunas artificiales que son verdaderos refugios faunísticos, cantiles llenos de aves rapaces, riveras que sirven de vía ecológica para cruzar Madrid, y muchas cosas más que ofrece este territorio, tan cercano a nosotros y a la vez tan poco conocido.

Si quieres saber más sobre el Parque: